cuentos cortos para nino

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cerro_elfos El cerro de los elfos

Varios lagartos gordos corrían con pie ligero por las grietas de un viejo árbol; se entendían perfectamente, pues hablaban todos la lengua lagarteña. -¡Qué ruido y alboroto en el cerro de los ellos! -dijo un lagarto-. Van ya dos noches que no me dejan pegar un ojo. Lo mismo que cuando me duelen las muelas, pues tampoco entonces puedo dormir. -Algo pasa allí adentro

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031 La Joven sin Manos

Un cierto molinero había caído poco a poco en la pobreza, y no tenía nada más, excepto su molino y un manzano grande, atrás en el patio. Una vez, cuándo había entrado al bosque para traer madera, un anciano que nunca había visto antes se acercó hasta él, y le dijo, -”¿Por qué te molestas cortando madera?, te haré rico, si me prometes darme

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cometa El cometa

Y vino el cometa: brilló con su núcleo de fuego, y amenazó con la cola. Lo vieron desde el rico palacio y desde la pobre buhardilla; lo vio el gentío que hormiguea en la calle, y el viajero que cruza llanos desiertos y solitarios; y a cada uno inspiraba pensamientos distintos. -¡Salgan a ver el signo del cielo! ¡Salgan a contemplar este bellísimo espectáculo!

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029 El Diablo con los Tres Pelos de Oro

Había una vez una pobre mujer que dio a luz a un pequeño niño, y como el niño nació con una membrana sobre su cabeza, le predijeron que a sus veinte años él tendría a la hija del rey por esposa. Sucedió que poco después el rey bajó a la villa, y nadie sabía que era el rey, y cuando preguntó a la gente

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CUENTO DE DÍA DE LA FAMILIA - EL PUENTE Dos hermanos

En una de las islas danesas, cubierta de sembrados entre los que se elevan antiguos anfiteatros, y de hayedos con corpulentos árboles, hay una pequeña ciudad de bajas casas techadas de tejas rojas. En el hogar de una de aquellas casas se elaboran cosas maravillosas; hierbas diversas y raras eran hervidas en vasos, mezcladas y destiladas, y trituradas en morteros. Un hombre de avanzada

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piel-de-asno-de-cathydelanssay Piel de Asno

Érase una vez un rey tan famoso, tan amado por su pueblo, tan respetado por todos sus vecinos, que de él podía decirse que era el más feliz de los monarcas. Su dicha se confirmaba aún más por la elección que hiciera de una princesa tan bella como virtuosa; y estos felices esposos vivían en la más perfecta unión. De su casto himeneo había

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imagenes-de-bosques-infantiles-4 Aurore y Aimée

Había una vez una dama que tenía dos hijas. La mayor, que se llamaba Aurore, era bella como el día, y tenía un carácter bastante bueno. La segunda, que se llamaba Aimée, era tan bella como su hermana, pero era maligna, y sólo tenía talento para hacer el mal. La madre había sido también muy bella, pero empezaba a dejar de ser joven y

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hermanos-600x509 Hermano y Hermana

Un joven hermano tomo de la mano a su joven hermana y le dijo: -”Desde que nuestra madre murió no hemos tenido felicidad. Nuestra tutora nos golpea a diario, y si nos acercamos a ella, nos patea con sus pies. Nuestras comidas es el pan viejo que sobró días antes, y el perrito que se sienta bajo la mesa lo pasa mejor que nosotros,

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el-soldadito-de-plomo-2 El soldadito de plomo

Érase una vez un niño que tenía muchísimos juguetes. Los guardaba todos en su habitación y, durante el día, pasaba horas y horas felices jugando con ellos. Uno de sus juegos preferidos era el de hacer la guerra con sus soldaditos de plomo. Los ponía enfrente unos de otros, y daba comienzo a la batalla. Cuando se los regalaron, se dio cuenta de que

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El-Árbol-de-la-Vida-01 El Árbol de Enebro

Fue hace mucho tiempo, unos siglos atrás, en que había un hombre rico que tenía una esposa hermosa y piadosa, y se amaban mucho. Ellos no tenían, sin embargo, ningun niño, aunque los deseaban para ellos muchísimo, y la mujer rezaba por ellos día y noche, pero de todos modos no llegaba ninguno. Ahora bien, había un patio delante de su casa en el

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