jose emilio pacheco piel de asno

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el-asno-y-el-caballo El asno y su mal compañero

Un caballo joven y desconsiderado caminaba felizmente junto a un asno viejo, que iba muy cargado por los fardos, y que había cargado su amo sobre su lomo. El asno le imploró ayuda a su compañero, le dijo: – Te pido, amigo, que me ayudes a cargar la mitad de lo que llevo encima, para ti sería como un juego, en cambio para mi

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Asno y Cochino El asno y el cochino

Envidiando la suerte del Cochino, un Asno maldecía su destino. “Yo, decía, trabajo y como paja; él come harina, berza y no trabaja: a mí me dan de palos cada día; a él le rascan y halagan a porfía”. Así se lamentaba de su suerte; pero luego que advierte que a la pocilga alguna gente avanza en guisa de matanza, armada de cuchillo y

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El-cocodrilo El Cocodrilo

Cuentan en Namibia que hace muchísimo tiempo, el cocodrilo era un animal de piel lisa y dorada. Sólo por la noche salía del agua embarrada para que la Luna se reflejara en su maravillosa piel. Era tan brillante y reluciente que causaba la admiración de todos los animales que por allí habitaban. El cocodrilo se sentía tan halagado y orgulloso, que decidió salir también

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EL MONO Y EL GATO - FÁBULAS DE ESOPO El mono y el leopardo

El mono y el leopardo trabajaban en un circo, cada uno a su manera trataba de atraer a la concurrencia y así conseguir la mayor cantidad de monedas diarias, que le aseguraban una ración importante de comida. -¡Señoras y señores, hermoso público! – decía el leopardo -, ¡pasen y vean que bella piel que tengo, armónica en forma y colores, admiren mis delicadas manchas,

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piel-de-asno-de-cathydelanssay Piel de Asno

Érase una vez un rey tan famoso, tan amado por su pueblo, tan respetado por todos sus vecinos, que de él podía decirse que era el más feliz de los monarcas. Su dicha se confirmaba aún más por la elección que hiciera de una princesa tan bella como virtuosa; y estos felices esposos vivían en la más perfecta unión. De su casto himeneo había

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1699870067_la_astuta_hija_del_campesino La astuta hija del campesino

Había una vez un campesino pobre que no tenía ninguna tierra, solamente una cabaña y una hija. Un día dijo la hija: -“Deberíamos pedir a nuestro señor el Rey un poco de la tierra recién limpiada.”- Cuando el Rey oyó de su pobreza, él les ofreció unas tierras, que ella y su padre araron, y tuvieron la intención de sembrar con un poco de

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oso Piel de Oso

Durante una guerra, hubo una vez un joven que se enlistó como soldado, y se comportaba muy valientemente, y siempre estaba en el frente a la hora de afrontar las balas. Mientras duró la guerra, todo iba bien, pero cuando llegó la paz, recibió su baja y el capitán le dijo que podría ir donde quisiera con su carabina. Sus padres habían muerto, y

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gato El Gato con Botas

Había una vez un molinero cuya única herencia para sus tres hijos eran su molino, su asno y su gato. Pronto se hizo la repartición sin necesitar de un clérigo ni de un abogado, pues ya habían consumido todo el pobre patrimonio. Al mayor le tocó el molino, al segundo el asno, y al menor el gato que quedaba. El pobre joven amigo estaba

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2-ninos-cabra La Mesa de Deseos, el Asno de Oro y la Porra en el Saco

Érase una vez un sastre que tenía tres hijos, y sólo una cabra. Pero como la cabra los soportaba a todos con su leche, estaban obligados a tenerle buen alimento, y ser llevada cada día a pastorear. Los hijos, por lo tanto, se turnaban para hacerlo. Una vez el mayor la llevó al cementerio, donde podían ser encontradas las las hierbas más finas, y

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caraya02-250x170 Carayá

En la provincia de Corrientes, más precisamente cerquita de la laguna del Ibera, vivía un indiecito muy inquieto y un poco miedoso. Le gustaba recorrer los montes, trepar a los árboles y chapotear en la laguna. Sin embargo, muchas veces Carayá se quedaba con las ganas de divertirse pues tenía temor de encontrarse con algunas fieras como el yaguareté, el gato montés o el

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