relati historico lnicio desarrollo y cierre

Usted está viendo cuentos y fabulas para niños , cuentos bonitos para niños y / u otros artículos relacionados con su búsqueda relati historico lnicio desarrollo y cierre. Encuentra las mejores soluciones para los cuentos que desea leer: dictados cortos, cuento con inicio nudo y desenlace, cuentos cortos en ingles traducidos al español, cuentos inventados largos, cuentos con inicio nudo y desenlace, cuentos cortos de 10 renglones, cuentos largos inventados



e-montañas Monte Simelí

Había una vez dos hermanos, uno rico y otro pobre. El rico, sin embargo, nunca ayudaba al pobre, el cual se ganaba escasamente la vida comerciando maíz, y a veces le iba tan mal que no tenía para el pan de su esposa e hijos. Una vez, cuando el pobre iba con su carreta por el bosque, miró hacia un lado, y vio una

Ver Cuento…


EL CARACOL Y EL ROSAL El caracol y el rosal

Alrededor del jardín había un seto de avellanos, y al otro lado del seto se extendían los campos y praderas donde pastaban las ovejas y las vacas. Pero en el centro del jardín crecía un rosal todo lleno de flores, y a su abrigo vivía un caracol que llevaba todo un mundo dentro de su caparazón, pues se llevaba a sí mismo. -¡Paciencia! -decía

Ver Cuento…


gato El Gato con Botas

Había una vez un molinero cuya única herencia para sus tres hijos eran su molino, su asno y su gato. Pronto se hizo la repartición sin necesitar de un clérigo ni de un abogado, pues ya habían consumido todo el pobre patrimonio. Al mayor le tocó el molino, al segundo el asno, y al menor el gato que quedaba. El pobre joven amigo estaba

Ver Cuento…


repunzel Rapunzel

Había una vez un hombre y su esposa que por largo tiempo esperaron en vano por un hijo. Al fin la mujer supo que Dios estaba por concederles el deseo. Esta gente tenían en su casa una ventana en la parte de atrás desde la cual se veía un espléndido jardín, lleno de las más bellas flores y hierbas. El jardín, sin embargo, estaba

Ver Cuento…


Jorinde_und_Joringel_by_Gold_Seven Yorinda y Yoringel

Hubo una vez un viejo castillo en medio de un grande y denso bosque, y en él sólo vivía un viejo hombre que era un brujo. Durante el día él se convertía en un gato o en un búho gritón, pero al anochecer tomaba de nuevo su forma humana. Él atraía hacia sí bestias y pájaros, para luego matarlos y hervirlos o asarlos. Si

Ver Cuento…


cerro_elfos El cerro de los elfos

Varios lagartos gordos corrían con pie ligero por las grietas de un viejo árbol; se entendían perfectamente, pues hablaban todos la lengua lagarteña. -¡Qué ruido y alboroto en el cerro de los ellos! -dijo un lagarto-. Van ya dos noches que no me dejan pegar un ojo. Lo mismo que cuando me duelen las muelas, pues tampoco entonces puedo dormir. -Algo pasa allí adentro

Ver Cuento…


El-Árbol-de-la-Vida-01 El Árbol de Enebro

Fue hace mucho tiempo, unos siglos atrás, en que había un hombre rico que tenía una esposa hermosa y piadosa, y se amaban mucho. Ellos no tenían, sin embargo, ningun niño, aunque los deseaban para ellos muchísimo, y la mujer rezaba por ellos día y noche, pero de todos modos no llegaba ninguno. Ahora bien, había un patio delante de su casa en el

Ver Cuento…


Cuento1 La pulga y el profesor

Érase una vez un aeronauta que terminó malamente. Estalló su globo, cayó el hombre y se hizo pedazos. Dos minutos antes había enviado a su ayudante a tierra en paracaídas; fue una suerte para el ayudante, pues no sólo salió indemne de la aventura, sino que además se encontró en posesión de valiosos conocimientos sobre aeronáutica; pero no tenía globo, ni medios para procurarse

Ver Cuento…


grimms_frau_holle_2_by_aecr Madre Nieve

Había una vez una viuda que tenía dos hijas – una de ellas era linda y laboriosa, mientras la otra era fea y ociosa. Pero la viuda era muy cariñosa con la fea y ociosa, porque era su propia hija; y la otra, quién era una hijastra, era obligada a hacer todo el trabajo y ser la Cenicienta de la casa. Cada día la

Ver Cuento…


pinoquio (1) Pinocho

Erase una vez, un carpintero llamado Gepetto, decidió construir un muñeco de madera, al que llamó Pinocho. Con él, consiguió no sentirse tan solo como se había sentido hasta aquel momento. – ¡Qué bien me ha quedado!- exclamó una vez acabado de construir y de pintar-. ¡Cómo me gustaría que tuviese vida y fuese un niño de verdad! Como había sido muy buen hombre

Ver Cuento…